 |
Salvador
Medina Barahona |
FECHA
Y LUGAR DE NACIMIENTO:
Nació
el 9 de noviembre de 1973 en Mariabé de Pedasí, Los
Santos, Panamá.
TITULOS
ACADÉMICOS:
Administrador de Empresas Turísticas y Hoteleras, por el
Instituto Interamericano de Turismo y Hotelería.
EXPERIENCIA
PROFESIONAL O TRABAJO ACTUAL:
Ha ocupado, entre otros, los cargos de Jefe de Recepción
y Servicio al Huésped y Director de Ventas en The Executive
Hotel, Panamá. De igual forma, ha ejercido la cátedra
universitaria en el ramo hotelero, alternando esta actividad con
conferencias magistrales sobre el servicio de hospedaje.
PREMIOS,
BECAS U OTRAS DISTINCIONES NACIONALES O
INTERNACIONALES:
-
Premio Centroamericano de Literatura "Rogelio Sinán"
2001 - 2002. Mención de Honor por su libro "Cartas en
tiempos de guerra", segunda finalista entre 63 obras procedentes
de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
- Premio Nacional Signos de Poesía "Stella
Sierra" 2000. Primer premio, por su obra "Somos la imagen
y la tierra".
- Sendas Placas de reconocimiento a su labor poética, otorgadas
por la Universidad Nacional de Panamá, sedes de Los Santos
(2002) y Veraguas (2004).
- Premios "Anita Villalaz" 2004. El Teatro
Club de Panamá confiere Diploma de Honor en la categoría
"Logros Culturales" al grupo literario Letras de Fuego
por su página dominical en La Estrella de Panamá,
bajo su dirección.
- Becario de la Sociedad Estatal Quinto Centenario de España,
para el Encuentro entre Dos Mundos; Premio Nacional por Panamá
(1990): Réplica histórico - cultural del IV Viaje
de Cristóbal Colón. Contacto con el Mundo Maya en
el "Aula Navegante de Aventura 92". Historia, academia
y deporte de la mano de destacados académicos y deportistas
iberoamericanos. 45 días de expedición. Diplomas académicos
por las Universidades Autónoma y Complutense de Madrid, y
el Consejo Superior de Deportes de España.
- Ganador del Concurso Literario Ricardo Miro 2009, en la seccion Poesia, con su obra "Pasaba yo por los dias".
LIBROS,
CUADERNILLOS Y FOLLETOS PUBLICADOS:
Es una de las nuevas voces poéticas que se han incorporado
con fuerza al panorama de la poesía panameña contemporánea.
Su poesía ha ido en ascenso desde la aparición de
su primer poemario, Mundos de sombra, publicado por la Fundación
Cultural Signos en 1999. También cuentista, aparece incluido
en la antología Hasta el solo de mañana, de
Enrique Jaramillo Levi, a cuyo taller de cuentos asistió
en dos épocas. Ha publicado poesía y cuento en la
revista Maga , La Prensa, El Heraldo y La Estrella de Panamá.
Ha hecho acercamientos críticos a la poética de importantes
escritores panameños e hispanoamericanos en el suplemento
cultural "Tragaluz", del diario El Universal. Ha sido
miembro de la Fundación Cultural Signos y es miembro fundador
del Grupo Letras de Fuego, así como coordinador de la página
dominical del mismo nombre, en La Estrella de Panamá.
Su obra empieza a ser estudiada en tesis de grado de la Universidad
Nacional de Panamá, capítulo de Los Santos, y ha sido
incluido en el libro Cien años de literatura en Los Santos,
del crítico y profesor universitario Melquiades Villarreal
Castillo, como "el, hasta este momento, mejor lírico
santeño".
Obra
poética: Mundos de sombras (Fundación Cultural
Signos, Panamá, 1999); Viaje a la península soñada
(Fundación Cultural Signos, Panamá, 2000); Somos
la imagen y la tierra, en el libro Premios Signos 2000 (Fundación
Cultural Signos, Panamá, 2002); Cartas en tiempos
de guerra (Panamá, 2002), Vida en la palabra
vida en el tiempo (Universidad Tecnológica de Panamá,
Panamá, 2003), Construyamos un puente (con
Enrique Jaramillo Levi; Panamá, 2004), La hora de tu olvido (Panamá, 2008).
DESCRIPCIÓN
TEMÁTICA DE ALGUNOS LIBROS:
Construyamos
un puente
(poesía, 2004). Construyamos un puente -
31 poetas panameños nacidos entre 1957 y 1983 - es una compilación
que ya hacía falta acometer, realizada por los escritores
nacionales Salvador Medina Barahona y Enrique Jaramillo Levi como
una aportación bibliográfica a la celebración
del Centenario de la República, a iniciativa de la Coordinación
de Difusión Cultural de la Universidad Tecnológica
de Panamá.
Integrada
por textos poéticos de apreciable calidad, este libro tiene
como punto de partida poemas de autores que nacieron al final
de la década de los cincuenta - Consuelo Tomás,
José A. Carr, Luis Wong Vega, Alex Mariscal y Leoncio Obando,
entre otros-, hasta llegar a los poetas de las nuevas generaciones,
como Katia Chiari, Porfirio Salazar, Eyra Harbar, Salvador Medina
Barahona o Javier Alvarado, por mencionar solo algunos.
Vida
en la palabra vida en el tiempo (reseñas críticas,
2003). Es un lúcido trabajo integrado por diez formas breves
que buscan hacer una lectura personal de la obra poética
de autores del relieve de José de Jesús Martínez,
Roberto Sosa, Fayad Jamís, Viviane Nathan y Porfirio Salazar,
entre otros. A través de lo que el poeta ha denominado "poesía
de la poesía, lecturas y acercamientos", estos microensayos
reescriben e intertextualizan una historia común, sustentándose
en el ideal de que "uno escribe su vida cuando cree escribir
sus lecturas".
Para
el escritor Juan Antonio Gómez, "La primera impresión
que nos causa su lectura es la de una admirable precisión.
Sentimos que todo está en su justo lugar, que no sobra ni
falta nada. Un Prólogo y un Epílogo que se muerden
la cola, formando una circunferencia y que además, dan título
al libro. Título adecuado: Vida en la palabra, vida en el
tiempo. Tres conceptos fundamentales y fundacionales: vida... palabra...
tiempo. La vida y el tiempo enlazados, unidos por la palabra. [...]
Textos poéticos breves que han sido re-escritos, es decir:
revisados y corregidos por su autor, lo que revela una plausible
actitud autocrítica y la seria responsabilidad con que Salvador
Medina Barahona asume su oficio de poeta. [...] Son ocho los poetas
que le sirven de sustento y pretexto para exponernos su poética,
su visión de la vida, de la muerte y de la literatura. Pero
además, y esto es doblemente significativo, estos micro-ensayos
hacen una justa valoración de algunas de las obras de estos
escritores, logrando lo que toda buena crítica literaria
debe conseguir: despertar o intensificar el interés por conocer
la obra de un autor, y orientar nuestras lecturas."
Cartas
en tiempos de guerra (poesía,
2002). Cartas en tiempos de guerra es una trenza
poética hecha de crónicas, cartas y silencios, según
reza en la contraportada del libro.
Destacada
por Elva Macías (poeta mexicana), Alvaro Menéndez
Franco (poeta panameño) e Isabel Barragán de Turner
(crítica y académica nacional), todos miembros del
jurado del Premio Centroamericano de Literatura ogelio Sinán
2001 - 2002, como "un poemario que expresa el hondo drama de
nuestro tiempo y reflexiona sobre el destino de la humanidad en
el mundo contemporáneo", esta
obra se alza sobre la mentira de una fecha trágica e indisoluble:
el 11 de septiembre de 2001, para cuestionar, desde su ideario poético,
el entramado dantesco erigido por los centros de poder económico,
proponiéndolo valientemente como un circo, y denunciándolo
como engaño... Hay [en ella] un tono solidario con las víctimas
pero una repulsa a los discursos amañados de su gobernantes.
Cartas
en tiempo de guerra sugiere la búsqueda y el hallazgo de
la verdad, el desmantelamiento de una pantalla cruel y desinformativa...
Sugiere indagar; ya no para la venganza, ya no para tro nuevo engaño,
ya no para otra nueva omisión; sino para encarar el odio
de los verdaderos culpables y ensayar de vuelta la paz que ha sido
desterrada. ¿Utopía? Tal vez.
Somos
la imagen y la tierra (poesía, 2002). Este poemario obtuvo
el Premio Nacional Signos de Poesía "Stella Sierra"
2000. En su fallo conjunto, el jurado, conformado por el crítico
Erasto Espino y los poetas Pablo Menacho y Porfirio Salazar, señala:
"Obra de un autor que sobresale por su acertado uso del ritmo
poético y de la imagen que estructuran bellamente el texto,
comunicando una reflexión dolorosa y esperanzada sobre el
ser del hombre."
Somos la imagen
y la tierra es, según su propio autor, "un intento por
recuperar el sueño como metáfora de salvación;
como la salida humana a la crisis existencial que nos golpea."
Por su parte,
el poeta Porfirio Salazar ve en él "una poesía
que hay que escudriñar con cuidado... intensa... imaginativa...
con momentos de gran altura lírica..."
Viaje
a la península soñada (poesía, 2001). Este
segundo libro de Salvador Medina Barahona, de "lenguaje transparente,
elemental, silvestre...; de poesía desenfadada, sin artificios,
con su camisa de diario", ha sido objeto de las más
variadas apreciaciones, todas favorables. Escritores tan diversos
como Changmarín, Errol Caballero, Héctor Collado,
Melquiades Villarreal Castillo o Ernesto Endara, han opinado sobre
él con equilibrada admiración.
Collado,
por ejemplo, dice: "Leer Viaje a la península soñada
es ciertamente un
viaje. Es como beber agua de la tinaja de la abuela, volver al campo
en el verano y comer mangos o marañones hasta que los jugos
de las frutas se escurran por las manos y se manche la camisa...
Entre el tambor y la lluvia, la vida y el sueño, la ida y
el retorno, la esperanza y la nostalgia, el horizonte y los caminos;
entre monte y cielo, se entrecruzan las voces del Salvador de la
península y el sueño... El poeta hace uso de la nostalgia
como herramienta de trabajo... y construye un sueño de "piedra
y lodo" como lo anuncia el apropiado epígrafe del poeta
Roberto Sosa, que viene a resultar como una señal intermitente
para guiarse en las lecturas de la obra. Digo lecturas, en plural,
porque es una obra modular que se deja beber desde la infancia,
desde el sueño, desde la añoranza, desde las complicaciones
técnicas relacionadas con el uso del lenguaje y la preceptiva...
La península es la metáfora! de la patria, un icono
de nacionalidad desde la perspectiva del hablante. El hablante construye
un discurso plástico que elabora un perfil geográfico
y emocional, desde la memoria. Hay una patria morena, empollerada,
con sus mejores galas, paseándose por el poema... La memoria
evoca, el sueño crea, la vida construye, la poesía
trasciende y 'vivir es llenar de amor el tiempo'."
Un poema sentido;
un canto hermoso; un viaje hacia la raíz; una nueva forma
de
escribir lo que somos.
Mundos de sombra
(poemario, 1999). Según el poeta y ensayista José
Carr, la visión desencantada que nos muestra Salvador Medina
Barahona en éste, su primer poemario, es hija de una época
en la que todo conspira para la deshumanización del hombre.
El
crítico Allen Patiño, por su parte, lo describe así:
"Fraseo nervioso, asociaciones sorpresivas, 'flautas agoreras',
imágenes en tropel: a mi juicio, pulsiones en definitivo
corte rimbauldiano. Versos que no parecen escritos, sino desparramados
por ráfagas de impaciencia y rebeldía... Nihilismo,
osados reclamos, referencias a Vallejo, al Abaddón de Sábato,
al Hondero entusiasta de Neruda. Dolor. Caos. Agujeros negros. Marionetas
que danzan por las telarañas del cosmos..."
Melquiades
Villarreal Castillo, sin embargo, ve luz en su lectura de estos
mundos, al asirse al "color gris que evoluciona hacia la penumbra
y [que], por ende, tiene algo de resplandor, aunque sea tan sólo
la luz tenue de la esperanza. El factor cromático - agrega
- funciona como herramienta tendiente a producir una especie de
fuga de la asfixia en la que se ve inmerso el héroe poético".
A
esa fuga alude el poeta José Franco, quien en su lectura
encuentra a un "poeta conmovido por la vaguedades de la existencia",
en unas páginas signadas por la "sinceridad y [la] valentía
y una emoción que sostiene con mucha dignidad".
No
en vano la reseñista Yolanda Crespo ha afirmado que "las
líneas de sus versos vibran, las palabras se mueven por sí
solas, arrastrando al lector en su ímpetu creativo."
Estamos,
pues, "Frente a un creador capaz de hacer buena poesía
y comunicar emociones fuertes y duraderas". [...] "Frente
a un compendio poético y variado, de alto contenido y calidad
artística... Sin lugar a dudas, un admirable mosaico dentro
del corpus de la poesía panameña actual".
Ver lista de escritores
|