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Pedro
Arias de Ávila (Pedrarias), el nuevo Gobernador de
Castilla del Oro, trajo instrucciones precisas de
conquistar y colonizar las tierras recién incorporadas
al imperio español. Con este propósito envía a sus
lugartenientes para que recorran el litoral del mar
descubierto por Vasco Núñez de Balboa, el Mar del
Sur, para en sus costas fundar una ciudad que fuera
el punto de partida para el descubrimiento, la conquista
y colonización de las tierras que lo circundaban.
El
Licenciado Gaspar de Espinoza, en uno de estos viajes
llega a un poblado de pescadores indígenas llamado
Panamá. La tradición señala que el nombre PANAMÁ se
deriva de la abundancia de peces o mariposas y aún,
de la existencia de un majestuoso y frondoso árbol;
en fin, el paraje perfecto para fundar la ciudad-puerto
que se requería para iniciar la incursión española
en las tierras próximas al nuevo mar.
La nueva
ciudad se ubicó sobre una franja costera cerca a una
ensenada poco profunda y pantanosa, situación que
muy pronto demostró su posición poco favorable.
Fundada
por Pedrarias el 15 de Agosto de 1519, está considerada
como el primer asentamiento español en las costas
del Mar del Sur. Como centro del poder político estuvo
habitada por una élite de comerciantes y terratenientes
que forman la clase dirigente de la nueva entidad
y ocuparon como era lo usual, las mejores tierras
y el centro de la ciudad. La gran masa integrada por
indígenas, españoles pobres y en su mayoría por negros
esclavos, se ubicaron en los barrios del arrabal de
Malambo y Pierdevidas, en las afueras del perímetro
de la población.
La nueva
ciudad cumple a cabalidad con la función para la cual
fue creada, ser punto de partida de las expediciones
que llevan a los españoles a las tierras del norte
y del sur, bordeando el nuevo mar; fue sede de una
Audencia Real, tribunal del gobierno peninsular siendo
así, centro gubernamental de primer orden; además
pronto se convierte en un centro del poder político
y comercial de los españoles en el Nuevo Mundo. La
riqueza de América pasó por esta ciudad hacia los
puertos españoles de la metrópoli y fue paso obligado
para la mercadería que de España se enviaba al Nuevo
Mundo.
La nueva
ciudad, la Reina del Pacífico, era conocidad por los
enemigos de España. En 1671 Sir Henry Morgan, y sus
huestes de piratas, después de atacar el Castillo
de San Lorenzo en la costa Caribe y atravesar el Istmo,
saquearon la ciudad, que los esperó envueltas en llamas
a consecuencia del gran fuego que ordenó el Gobernador
Juan Pérez de Guzmán, A partir de entonces, el sitio
no se volvió a utilizar como emplazamiento español
y, posteriormente el 21 de enero de 1673, Antonio
Fernández de Córdoba y Mendoza, por orden real traslada
la ciudad a un nuevo sitio, una península rocosa rodeada
por mar en tres de susu lados; y a susu espladas el
Cerro Ancón. Para mayor protección se construye una
gruesa muralla con dos puertas, la de tierrra y la
de mar.
De la antigua
ciudad de Panamá, sólo quedan las ruinas, testigos
mudos de un pasado de gloria. Hoy, los arqueologos
del Patronato Panamá Viejo
la están despertando para que los panameños sintamos
el latir de una ciudad en la que se gestó la conquista
y la colonización de la América española y pasó el
oro y la plata americana sobre el lomo de mulas y
de esclavos negros.
Inicio
Fecha
de creación: 6 de agosto de 2001
Ultima
actualización: 6 de agosto de 2001
Este museo
forma parte de Museos
Virtuales de Panamá.
El material del
sitio ha sido suministrado por el Patronato
Panamá Viejo.
Este sitio
es responsabilidad de PANNet/Universidad
Tecnológica de Panamá.
Grupo interdisciplinario:
Licda. María Raquel
de Guizado (Coordinadora y Arquitectura de información)
Licda. Ana
Matilde Conte de Mosquera (Investigadora Social)
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y Linda E. Valdés
(Técnicos y Webmaster)
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